Akaganeite

β-FeO(OH,Cl)

La akaganeita es un oxihidróxido de hierro de color marrón oxidado que contiene cloruro, beta-FeO(OH,Cl), conocido por corroer los meteoritos de hierro y los objetos de hierro.

Descripción general

La akaganeita es un oxihidróxido de hierro más conocido entre los científicos que entre los coleccionistas de gemas: se trata de un mineral de color marrón óxido, producto de la meteorización, que desempeña un papel de gran importancia en la ciencia de la corrosión, la arqueología y la geología planetaria. Descrita a partir de la mina de Akagane, en Japón, de la que toma su nombre, la akaganeita es pariente de la goethita y la lepidocrocita, pero se distingue por una estructura en forma de túnel que atrapa iones de cloruro. Esa característica concreta la convierte en objeto de especial atención entre los conservadores de museos, ya que la akaganeita que contiene cloruro provoca el desprendimiento destructivo de los artefactos de hierro y los meteoritos excavados.

Composición y estructura

La akaganeita es el polimorfo beta del oxihidróxido de hierro (III), que suele expresarse como la fase que contiene cloruro Fe³⁺O(OH,Cl). Dado que el cloruro es esencial para estabilizar la estructura, a menudo se ofrece una fórmula más precisa, aproximadamente FeO₀,₈₃₃(OH)₁,₁₆₇Cl₀,₁₆₇. La estructura cristalina es monoclínica y sigue el modelo de la hollandita, formada por cadenas dobles de octaedros de hierro-oxígeno que encierran túneles cuadrados que discurren paralelos al eje mayor. Los iones cloruro (y, en ocasiones, fluoruro o hidroxilo) se sitúan en el interior de estos túneles, razón por la cual la akaganeita se forma preferentemente en entornos ricos en cloro.

FórmulaFe³⁺O(OH,Cl) (beta-FeOOH, con cloruro)
Sistema cristalinoMonoclínico
Dureza de MohsAproximadamente 3,5
BrilloDe terroso a submetálico, sedoso en los agregados fibrosos
ColorDe marrón amarillento a marrón rojizo; raya de color amarillo parduzco
Localidad tipoMina de Akagane, prefectura de Iwate, Japón

Formación y yacimientos

La akaganeita se forma mediante la oxidación y la meteorización de sulfuros que contienen hierro, especialmente pirrotita, en entornos donde hay cloruro disponible. En su localidad tipo japonesa se formó a partir de la meteorización de minerales sulfurosos. También es un producto de la corrosión presente en meteoritos ferrosos y en hierro arqueológico recuperado de entornos salinos o marinos, donde el cloruro absorbido durante el enterramiento favorece su crecimiento y la oxidación continua que provoca. Cabe destacar que la akaganeita se ha identificado en muestras lunares traídas por las misiones Apolo y se ha deducido su presencia en la superficie de Marte a partir de espectroscopía orbital; se cree que estas apariciones implican una reacción con trazas de agua y cloro.

Identificación y especies similares

En los ejemplares de mano, la akaganeita presenta una corteza marrón oxidada, de aspecto terroso a fibroso, que pasa desapercibida y que se confunde fácilmente con la goethita, la lepidocrocita o el óxido común, todos ellos oxihidróxidos de hierro. Para una identificación fiable suele ser necesario recurrir a la difracción de rayos X, que revela su distintiva estructura de túnel de tipo hollandita, o bien a un análisis químico que ponga de manifiesto la presencia de cloruro. Su baja dureza, su raya marrón y su asociación con sulfuros alterados o hierro en proceso de corrosión constituyen indicios de apoyo, pero el contenido en cloruro y el patrón de difracción son los que la distinguen de forma definitiva de sus parientes más comunes.

Localidades destacadas y recolección

Además de la mina de Akagane, en la prefectura de Iwate (Japón), la akaganeita se ha hallado en yacimientos de sulfuros meteorizados y salinos muy dispersos por todo el mundo, así como en numerosos meteoritos de hierro conservados en colecciones. Rara vez se busca como mineral de exposición, ya que forma costras monótonas y de grano fino en lugar de cristales, y el material rico en cloruro es muy inestable. Su verdadera importancia es científica: comprender y eliminar la akaganeita es fundamental para la conservación de antigüedades de hierro y meteoritos, lo que la convierte en un mineral de mucha mayor importancia para los laboratorios y museos que para el comercio de especímenes.