Resumen
El nombre «creditita» es, casi con toda seguridad, una errata de «creedita», un mineral poco común compuesto por sulfato-haluro de calcio y aluminio, muy apreciado por los coleccionistas por sus llamativos racimos radiales de cristales laminares. La creedita se describió por primera vez en 1916 en la mina de la Colorado Fluorspar Company, situada cerca de la localidad de Creede, en el condado de Mineral (Colorado), de donde toma su nombre. Se trata de un mineral poco común, y los ejemplares bien formados —especialmente los racimos de color violeta brillante a naranja procedentes de México— son muy codiciados para su exposición.
Composición y estructura
La creedita es un sulfato hidratado de calcio y aluminio que también contiene flúor y grupos hidroxilo, con la fórmula Ca₃Al₂(SO₄)(F,OH)₁₀·2H₂O. Estructuralmente, pertenece al sistema cristalino monoclínico y suele formar cristales prismáticos delgados que se extienden en abanico hacia el exterior, formando agregados puntiagudos similares a erizos de mar. La combinación de sulfato y fluoruro en una misma estructura es inusual y refleja los entornos químicos ricos en flúor en los que crece.
| Fórmula | Ca₃Al₂(SO₄)(F,OH)₁₀·2H₂O |
| Sistema cristalino | Monoclínico |
| Dureza de Mohs | 3,5–4 |
| Brillo | Vítreo |
| Color | Incoloro, blanco, de violeta a púrpura, naranja |
| Localidad tipo | Mina de Colorado Fluorspar Co., cerca de Creede, condado de Mineral, Colorado, EE. UU. |
Formación y yacimientos
La creedita es un mineral secundario que se forma en lugares donde se alteran los yacimientos hidrotermales que contienen fluorita, normalmente durante la oxidación de los cuerpos minerales de fluorita. En la localidad tipo, se asocia con la fluorita, la barita y la caolinita, y crece en vetas y cavidades donde los fluidos ricos en flúor reaccionan con la roca madre alumínica. Dado que estas condiciones son específicas, la creedita nunca abunda y tiende a aparecer como una fase secundaria de etapa tardía, más que como un mineral formador de rocas.
Identificación y especies similares
El rasgo distintivo de la creedita es su hábito radiante de cristales vítreos y laminares, a menudo de un llamativo color violeta, lo cual resulta bastante diagnóstico cuando está presente. Su dureza moderada, de aproximadamente 3,5 a 4, su brillo vítreo y su raya blanca ayudan a diferenciarla de especies más duras. La creedita incolora puede confundirse con otros minerales delicados de sulfato o fluoruro, pero su forma cristalina, su asociación con la Fluorita y su composición química la distinguen tras un estudio más detallado.
Localidades destacadas y recolección
Más allá de la localidad tipo de Colorado, la creedita más célebre procede del distrito de Santa Eulalia, en Chihuahua (México), origen de los vívidos racimos de color púrpura y naranja con efecto «explosión estelar» que se observan en colecciones de todo el mundo. Otros yacimientos documentados incluyen Tonopah y otras zonas de Nevada, Arizona y California, así como Bolivia, Tayikistán y Kazajistán. Los coleccionistas valoran los racimos intactos, pero los cristales son frágiles y algo blandos, por lo que requieren una manipulación cuidadosa y protección frente a golpes y abrasiones.